Searching Spanish Speaking Polys in the US

Martes, 20 Octubre, 2009 por Brian Russell

goldengate(Perdonad el Inglés, per como estoy de momento en EEUU…)
Hi there, I’m from a polyamorous support group en Barcelona, Spain. In Spanish, there’s no book like THE ETHICAL SLUT which offers good advice to would-be polyamorists. I will be  traveling for the next four months through the US, Mexico and Latin America, and I would like to do a series of interviews with Spanish speaking polyamorists, in the hopes of filling in this gap. So, if folks can put me into contact with any (preferably native) Spanish speakers here in the states who would like to do an interview, I’d love hear from them and if possible, arrange a chance to speak.

Brian Russell
+1 (415) 312-9942
brinerustle@gmail.com

You can read more about us (in Spanish) here.

Puedes leer sobre nuestro  grupo en Barcelona aqui.

El Matrimonio y El Amor

Domingo, 21 Septiembre, 2008 por amorlibre

Amor, s. Insania temporaria curable mediante el matrimonio.”

- Ambrose Bierce del Diccionario del Diablo

Casi cien años han pasado desde la publicación del ensayo MARRIAGE AND LOVE de Emma Goldman, y por suerte la situación de ambos sexos, gracias a feministas como ella, ha ido mejorando considerablemente. Socialmente y legalmente vamos revisando los castigos aceptables por los infieles. Por suerte la mayoría ya no necesitamos la protección del estado e iglesia para acariciarnos, follar, ni entrar en relaciones intimas. Aún que hoy en día ya no esta bien visto el asesinato ni el encarcelamiento de los infieles, los celos siguen siendo un motivo principal del asesinato y violencia domestica y muchos sienten justificados en sus crímenes. Creemos que es importante seguir el proceso libertario que lucha por una visión del amor mas amistoso, sensible y  libre y menos egoísta, paternalista y destructiva. Ojala que llegue el día en que no confundamos los celos con el amor, y cuando cualquier opresión o daño al supuesto amado es inmediatamente desenmascarado por lo que es – la manifestación de una enfermedad emocional que tiene mucho mas que ver con inseguridad y posesión que con amistad ni amor.

Tradiciones antiguos tardan en desaparecer…  A pesar de la odiosa historia de posesión y dominación sexista que nos cuenta aquí, el matrimonio sigue tomando un papel importante en las vidas de las personas hasta hoy. Aún los que hemos renunciado el matrimonio por estos razones todavía caemos a menudo en una pareja que se caracteriza por ser duradera, exclusiva, y lleno de desconfianza.

Dejamos al lector el ejercicio de cambiar la palabra matrimonio por relación exclusiva.

Matrimonio y Amor

del libro: Anarchism and Other Essays. Emma Goldman 1911

Existe un concepto generalizado acerca del matrimonio y el amor, y es que son sinónimos, que surgen por los mismos motivos o causas y cubren las mismas necesidades humanas. Como muchos de los pareceres del sentido común, éste no descansa sobre hechos reales, sino sobre supersticiones.
Matrimonio y amor no tienen nada en común; están tan lejos el uno del otro como los dos polos; son, en realidad, antagonistas. Sin duda hay algunos matrimonios que han sido resultado del amor. No tanto porque el amor pueda imponerse sólo a través del matrimonio, sino más bien porque son pocos quienes pueden liberarse por completo de la norma establecida. Existe hoy en día un gran número de mujeres y hombres para quienes el matrimonio no es nada más que una absurda comedia a la que se someten en aras de la opinión pública. De cualquier modo, si bien es cierto que algunos matrimonios están basados en el amor, y siendo igualmente cierto que en algunos casos el amor se prolonga en la vida matrimonial, yo sostengo que lo hace a pesar de, y no gracias a, el matrimonio.
Por otro lado, es totalmente falso que el amor sea consecuencia del matrimonio. En alguna rara ocasión llega a nuestros oídos el caso milagroso de una pareja de casados que se enamora después del matrimonio, pero si nos remitimos a una mirada detenida, encontraremos que se trata de una mera adaptación a lo inevitable. Ciertamente el acostumbramiento del uno al otro está muy lejos de la espontaneidad, intensidad y belleza del amor, sin las cuales la intimidad del matrimonio debe resultar degradante tanto para la mujer como para el hombre.
El matrimonio es ante todo un arreglo económico, un contrato de seguros, que sólo se distingue de un contrato normal de seguro de vida en que obliga más y exige más. Sus beneficios son insignificantemente pequeños si se los compara con la inversión hecha. Al contratar una póliza de seguros, pagamos por ella, quedando siempre en libertad de interrumpir los pagos. Sin embargo, si la prima de una mujer es un marido, ella tendrá que pagar por esa prima con su nombre, su privacidad, su autoestima, su vida misma, “hasta que la muerte los separe”. Más aún, el seguro matrimonial la condena a una dependencia de por vida, al parasitismo, a la completa inutilidad, tanto individual como social. También el hombre paga su peaje, pero como su mundo es más amplio, el matrimonio no lo limita tanto como a la mujer. Siente sus grilletes más que nada en el aspecto económico.
Las palabras de Dante sobre el Infierno se aplican con igual fuerza al matrimonio: “Aquél que entra aquí deja atrás toda esperanza”.
Que el matrimonio es un fracaso es algo que nadie, excepto los más obtusos, podría negar. Basta echar una mirada sobre las estadísticas de divorcio para darnos cuenta de cuán amargo puede ser realmente un matrimonio fracasado. Ni podrá hacerlo tampoco el estereotipado y filisteo argumento de que la permisividad de las leyes de divorcio y la creciente libertad de la mujer justifican el hecho de que: primero, uno de cada doce matrimonios termina en divorcio; segundo, desde 1870 los divorcios han aumentado de 28 a 73 por cada cien mil personas; tercero, que desde 1867, el adulterio, como motivo de divorcio, se ha incrementado 270,8 por ciento; cuarto, que el abandono conyugal se incrementó en 369,8 por ciento.
Súmese a estos alarmantes trazos iniciales todo un vasto acopio de material, dramático y literario, que aclara aún más este tema. Robert Herrich en Together [Juntos], Pinedo en Mid-Channel [En medio del canal], Eugene Walter en Paid in Full [Pagado en su totalidad], y muchísimos otros escritores que examinan la esterilidad, la monotonía, la sordidez, la insuficiencia del matrimonio como elemento de comprensión y armonía.
El estudioso de lo social que reflexione no se conformará con la superficialidad vulgar de la justificación para este fenómeno. Tendrá que profundizar muchísimo en las vidas mismas de los sexos para saber por qué el matrimonio resulta ser tan desastroso.
Edward Carpenter dice que detrás de cada matrimonio está el entorno, de toda una vida, de los dos sexos; entornos tan distintos entre ellos que el hombre y la mujer tendrán que seguir siendo extraños. Separados por una insalvable muralla de supersticiones, costumbres y hábitos, el matrimonio no tiene la potencialidad de desarrollar el conocimiento mutuo y el respeto por el otro, sin los cuales toda unión está condenada al fracaso.
Henrik Ibsen, que detestaba toda simulación social, fue probablemente, el primero en darse cuenta de esta gran verdad. Nora abandona a su esposo, no porque esté cansada de sus responsabilidades ni porque sienta la necesidad de reivindicar los derechos de la mujer -como lo diría una crítica torpe e inepta-, sino porque se hace consciente de que durante ocho años ha vivido con un desconocido y ha parido sus hijos. ¿Puede haber algo más humillante, más degradante que una proximidad de por vida entre dos desconocidos? Nada necesita saber la mujer del hombre, excepto sus ingresos. En cuanto al conocimiento de la mujer –¿es que hay que conocer algo, aparte de su agradable apariencia? No hemos superado aún el mito teológico sobre la carencia de alma de la mujer, donde ella es un mero apéndice del hombre, sacada de su costilla para beneficio del señor, un señor con tanta fortaleza que temía a su propia sombra.
Tal vez la baja calidad del material del cual proviene la mujer sea responsable de su inferioridad. De cualquier modo, la mujer no tiene alma…¿qué hay que saber sobre ella? Además, mientras menos alma tenga una mujer, mayores serán sus activos como esposa y más fácilmente se asimilará a su marido. Es esta esclavitud resignada a la superioridad del hombre la que ha mantenido la institución conyugal aparentemente intacta por tanto tiempo. Ahora que la mujer está haciéndose dueña de sí misma, ahora que se está tomando a sí misma como ser independiente de la gracia de su dueño, la sagrada institución del matrimonio se ve gradualmente minada, y no habrá lamento sentimentaloide alguno que pueda mantenerla en pie.
Prácticamente desde su misma infancia se le dirá a cualquier niña común y corriente que el matrimonio ha de ser su objetivo final, y por eso, su preparación y educación irán directamente enfocadas a esa meta. Así como a la callada bestia se la engorda para el matadero, a ella se la preparará para eso. Pero, extrañamente, se le permitirá saber mucho menos de su función como madre y esposa que lo que sabe el artesano más común de su oficio. Es indecente y asqueroso que una chica respetable sepa algo de la relación marital. Ah, cuánta inconsistencia en la respetabilidad, que necesita de los votos matrimoniales para transformar algo asqueroso en el más puro y sagrado acuerdo, al que nadie osaría cuestionar o criticar. Sin embargo, esa es exactamente la actitud del defensor promedio de la institución matrimonial. La futura esposa y madre, preservada en una ignorancia completa de aquello donde radica su único valor en el campo competitivo, …el sexo. De este modo, entra en una relación con un hombre, relación que durará toda la vida, sólo para encontrar que se siente conmocionada, disgustada y ofendida más allá de todo límite, por el más natural y saludable de los instintos, el sexo. Valga decir que un gran porcentaje de la infelicidad, tristeza, angustia y sufrimiento físico que se padecen en el matrimonio se debe a una ignorancia criminal sobre materias sexuales, lo que es ensalzado como una gran virtud. No es en absoluto una exageración cuando digo que más de un hogar se ha roto por este hecho deplorable.
Por el contrario, si la mujer es libre y lo suficientemente capaz como para aprender los misterios del sexo sin la sanción del Estado o la Iglesia, quedará condenada como totalmente inadecuada para convertirse en la esposa de un “buen” hombre, significando por “bueno” una cabeza vacía y dinero en abundancia. ¿Puede haber algo más violento que la idea de que una mujer adulta, saludable, llena de vida y pasión, tenga que negar las exigencias de la naturaleza, reprimir sus deseos más intensos, minar su salud y quebrantar su espíritu, atrofiar su imaginación, abstenerse de las profundidades y glorias de la experiencia sexual hasta que un hombre “bueno” llegue a su lado para tomarla como esposa? Esto es precisamente lo que significa el matrimonio. ¿Cómo puede acabar un arreglo tal, que no sea en fracaso? Este es un factor en el matrimonio, y no es el menos importante, que lo diferencian del amor.
Nuestros tiempos son de pragmatismo. El tiempo en que Romeo y Julieta desafiaban la ira de sus padres por amor, en que Gretchen se autoexpuso al chismorreo de sus vecinos por amor, no lo era. Si en alguna rara ocasión los jóvenes se permiten el lujo del romance, son rescatados por sus mayores, que les enseñan y disciplinan hasta que se pongan “razonables”.
La lección moral que se inculca a la niña no es que un hombre la despierte al amor, si no más bien: “¿Cuánto?” El único y fundamental Dios de la vida práctica americana es: ¿Puede el hombre ganarse el sustento? ¿Puede mantener a una esposa? Eso es lo único que justifica el matrimonio. Gradualmente esto va impregnando cada pensamiento de la chica; sus sueños no son de luz de luna y besos, de risas y lágrimas; sueña con salidas de compras y mostradores de gangas. Esta pobreza espiritual y sordidez son los elementos inherentes a la institución matrimonial. El Estado y la Iglesia no aprueban otro ideal, simplemente porque éste es el único que necesitan el Estado y la Iglesia para el control de hombres y mujeres.
Sin duda que hay personas que siguen considerando el amor por encima del dinero. Y esto es especialmente cierto para aquel grupo cuyas necesidades económicas le han obligado a hacerse económicamente independiente. El tremendo cambio en la posición de la mujer, forjado por ese poderoso factor, es verdaderamente espectacular, cuando reflexionamos en el corto tiempo transcurrido desde que entró al terreno industrial. Seis millones de mujeres asalariadas; seis millones de mujeres que tienen el mismo derecho que los hombres a ser explotadas, a ser robadas, a ir a huelga, y siempre, a morirse de hambre. ¿Algo más, mi señor? Sí, seis millones de mujeres de todas las edades en cada esfera, desde el más elevado trabajo intelectual hasta la más difícil labor rutinaria en las minas y en las vías del ferrocarril. Sí, incluso detectives y policías. Sin duda, la emancipación es completa.
Pero a pesar de todo esto, sólo un número muy reducido del enorme ejército de mujeres asalariadas consideran el trabajo como cuestión permanente, con la misma perspectiva que lo hace el hombre. No importa cuán decrépito esté, se le ha programado para ser autónomo e independiente económicamente.. Sí, sí, ya sé que nadie es realmente independiente en nuestra rutina económica; pero aún así, aún el más insignificante espécimen de hombre odia, de todos modos, ser un parásito, ser conocido como tal.
La mujer considera su condición de trabajadora como transitoria, pudiendo ser echada a un lado por el primer postor. Esta es la razón por la cual es extremadamente más difícil organizar a las mujeres que a los hombres, “¿Por qué tendría yo que incorporarme a un sindicato? Me voy a casar, voy a tener un hogar”. ¿No se le ha enseñado desde la infancia a considerar esta idea como su más profunda vocación? Aprende, demasiado bien y pronto, que el hogar, aunque no sea una prisión tan grande como la fábrica, tiene puertas y barrotes más sólidos, con un guardián tan leal que nada podrá escapársele. La parte más trágica es, no obstante, que el hogar no la libera de la esclavitud salarial; sólo aumenta sus tareas.
De acuerdo a las últimas estadísticas presentadas a una comisión “sobre trabajo y salario y hacinamiento de la población”, el diez por ciento de las trabajadoras asalariadas, sólo de la ciudad de Nueva York, son casadas, y aún así, tienen que seguir trabajando en tareas que son las peor pagadas en el mundo. Agreguemos a este horrible aspecto las fatigosas tareas domésticas, y ¿qué queda entonces de la protección y esplendor del hogar? De hecho, aún las chicas de clase media casadas no pueden hablar de su hogar, ya que es el hombre quien crea todo lo que la rodea. No es relevante que el esposo sea un bruto o un encanto. Lo que yo quisiera demostrar es que el matrimonio le garantiza a la mujer un hogar sólo por gracia de su marido. Allí ella se mueve en el hogar de él, año tras año, hasta que su visión de la vida y de los temas humanos pasa a ser tan plana, estrecha y monótona como su entorno. No puede sorprender que se transforme en una amargada, mezquina, pendenciera, chismosa, insoportable, que aleja al hombre del hogar. No podrá irse, aunque lo desease; no existe lugar donde ir. Además, el corto período de vida matrimonial, de renuncia completa a todas su propias facultades, incapacita totalmente a una mujer común y corriente para actuar en el mundo exterior. Se volverá descuidada en su apariencia, torpe en sus movimientos, dependiente en sus decisiones, cobarde en sus juicios, una carga y una lata, que provocará en la mayoría de los hombres odio y desprecio. Una atmósfera maravillosamente inspiradora para dar vida ¿no es así?
Y en cuanto al niño, ¿cómo podrá ser protegido, si no es por el matrimonio? Después de todo ¿no es esa la consideración más importante? ¡Cuánto simulacro, cuánta hipocresía hay en esto! El matrimonio protegiendo a la infancia, con miles de niños desamparados y abandonados. El matrimonio protegiendo a la infancia, cuando los orfelinatos y reformatorios están sobrepoblados, y la Sociedad para la Prevención de la Crueldad con los Niños debe ocuparse en rescatar a las pequeñas víctimas de sus “amantes” padres, para entregarlos a un cuidado más cariñoso, la Sociedad Gerry. ¡Es una burla todo esto!
El matrimonio tiene la facultad y el poder de “llevar el caballo al agua” pero, ¿lo ha hecho beber alguna vez? La ley pondrá al padre bajo arresto, y le vestirá con ropas de convicto; ¿pero ha calmado esto, alguna vez, el hambre del niño? Si el padre no tiene trabajo, o esconde su identidad ¿qué hará el matrimonio entonces? Invocar a la ley para traer al hombre ante la “justicia”, y ponerlo a salvo detrás de puertas cerradas; pero el trabajo que realice ese padre no va a beneficiar al niño sino al Estado. El niño recibe tan sólo una memoria marchita del traje a rayas de su padre.
En cuanto a la protección de la mujer, ahí radica lo peor del matrimonio. No es que realmente la proteja, pero la idea misma es en sí tan ofensiva, tal ultraje e insulto a la vida, tan degradante de la dignidad humana, como para condenar para siempre a esta institución parasitaria.
Es como aquella otra disposición paternalista…el capitalismo, que priva al hombre de su patrimonio, impide su desarrollo, envenena su cuerpo, lo mantiene en la ignorancia, en la pobreza y en la dependencia, y termina instituyendo instituciones benéficas que sacan provecho hasta del último vestigio del amor propio de un hombre.
La institución del matrimonio hace de la mujer un parásito, absolutamente dependiente. La incapacita en su lucha por la existencia, anula su conciencia social, paraliza su imaginación, y entonces le impone su benévola protección, lo que es realmente una trampa, una parodia de la naturaleza humana.
Si la maternidad es la máxima realización de la naturaleza femenina, ¿qué otra protección requiere aparte del amor y la libertad? El matrimonio no hace más que ensuciar, envilecer y corromper su realización. ¿No le dice acaso a la mujer “sólo a través de mí podrás tú dar la vida”? ¿No la condena, acaso, al encierro, degradándola y avergonzándola si ella se rehusa a comprar su derecho a la maternidad vendiéndose a sí misma? ¿No autoriza el matrimonio la maternidad sólo a través suyo, incluso si la concepción tiene lugar en situaciones de odio u opresión? Con todo, aún si la maternidad fuese el resultado de la libre elección, del amor, del extremo placer, de una pasión insolente, ¿no termina poniendo una corona de espinas sobre una inocente cabeza y grabando con letras de sangre el horrible epíteto, bastardo? Aún si el matrimonio diera cabida a todas las virtudes que pretendidamente se le atribuyen, sus delitos contra la maternidad lo excluirían para siempre del reino del amor.
El amor, el más fuerte y más profundo elemento en toda vida, heraldo de la esperanza, de la felicidad, del éxtasis; el amor, transgresor de toda ley, de toda convención; el amor, el más libre, la impronta más poderosa del destino humano; ¿cómo puede una fuerza tan irresistible ser sinónimo de ese precario e insignificante hierbajo engendrado por el Estado y la Iglesia, el matrimonio?
¿Amor libre? ¡Cómo si el amor pudiese otra cosa que no fuese libre! El hombre ha comprado cerebros, pero ni todos los millones del mundo han podido comprar amor. El hombre ha sojuzgado cuerpos, pero ni todo el poder en la tierra ha podido sojuzgar el amor. El hombre ha conquistado naciones enteras, pero ni todos sus ejércitos podrían conquistar el amor. El hombre ha encadenado y puesto grilletes al espíritu, pero se ha visto totalmente indefenso ante el amor. En lo alto de un trono, con todo el esplendor y la pompa que sus riquezas le puedan ofrecer, el hombre estará pobre y abatido, si el amor lo pasa por alto. Y si llegara a quedarse, la más pobre chabola resplandecerá de calidez, vida y color. Es que el amor tiene el mágico poder de hacer rey a un vagabundo. Sí, el amor es libre, en ninguna otra atmósfera puede habitar. En libertad se da a sí mismo sin reservas, generosamente, totalmente. Todas las leyes de los estatutos, todas las cortes del universo, no podrán desterrarlo una vez que el amor ha echado raíces. Pero, si ocurriese que el suelo fuera infértil, ¿cómo podría el matrimonio hacerle dar frutos? Es como la última lucha desesperada de la vida fugaz contra la muerte.
El amor no necesita protección; él es su propia protección. En la medida en que sea el amor el que engendre vida, no habrá niños abandonados, ni hambrientos, ni faltos de afecto. Yo sé que esto es verdad. Conozco mujeres que han tenido hijos en libertad del hombre que amaban. Hay pocos niños nacidos en el matrimonio que disfrutan del cuidado, la protección, la devoción que una maternidad libre puede ofrecerles.
Los defensores de la autoridad temen el advenimiento de una maternidad libre, porque les quitará su presa. ¿Quién va a luchar en las guerras? ¿Quién va a generar riquezas? ¿Quién va a hacer de policía, de carcelero, si las mujeres se negaran a criar hijas en forma indiscriminada? ¡La estirpe, la estirpe! grita el rey, el presidente, el capitalista, el cura. La estirpe debe ser preservada, aunque la mujer se vea degradada a la condición de mera máquina…. Y la institución matrimonial es nuestra única válvula de seguridad ante el despertar sexual de la mujer. Pero estos esfuerzos desesperados por mantener el estado de servidumbre no darán resultado. Vanas serán también las proclamas de la Iglesia, los fanáticos ataques de los gobernantes, vano incluso el brazo de la ley. La mujer no quiere ser más cómplice en la producción de una estirpe de seres humanos enfermizos, débiles, decrépitos, desgraciados que no tienen la fuerza ni el coraje moral para liberarse del yugo de la pobreza y la esclavitud. Desea, en cambio, menos y mejores hijos, engendrados y criados en el amor, a partir de una decisión libre; no obligada, como lo impone el matrimonio. Nuestros pseudo moralistas todavía tienen que aprender el sentido profundo de responsabilidad hacia el hijo que el amor en libertad ha despertado en el seno de la mujer, que incluso preferiría renunciar para siempre a la gloria de la maternidad antes que dar vida en una atmósfera en que sólo se respira destrucción y muerte. Y si decide ser madre, será para entregarle al hijo lo más entrañable y mejor que su ser pueda ofrecer. Desarrollarse con el hijo será su máxima; sabe bien que sólo de esa manera podrá ayudar a construir auténticos hombres y mujeres.
En el retrato que, con pinceladas maestras, hace de la Sra. Alving, Ibsen debe haber tenido en mente la idea de una madre libre. Ella era la madre ideal porque había superado el matrimonio y todos sus horrores, porque había roto sus cadenas y liberado su espíritu para que renaciera y retornase en una personalidad, regenerada y fuerte. Ay! Fue demasiado tarde para poder salvar la alegría de su vida, su Oswald; pero no lo fue tanto como para darse cuenta de que el amor en libertad es la única condición para vivir una vida plena. Aquél que, como la Sra. Alving, ha debido pagar con lágrimas y sangre por su despertar espiritual, repudiará el matrimonio como una imposición, una banalidad, una burla vacía. Sabrá, bien sea que el amor dure un brevísimo lapso de tiempo o por toda la eternidad, que es la única base creativa, inspiradora, elevadora, para una nueva estirpe, un nuevo mundo.
En nuestra jibarizada condición presente, el amor es realmente un desconocido para la mayoría de la gente. Mal comprendido y esquivo, rara vez echa raíces; y si lo hace, muy pronto se marchita y muere. Su delicadeza no puede soportar no soporta el estrés y la tensión del trajín cotidiano. Su alma es demasiado compleja para adaptarse a la fangosa trama de nuestro tejido social. Llora, gime y se lamenta con aquellos que lo necesitan, pero no están capacitados para ascender a la cima del amor.
Algún día, algún día, hombres y mujeres ascenderán, alcanzarán la cima de la montaña, allí se reunirán grandes, fuertes y libres, dispuestos a recibir, a participar y a bañarse en los dorados rayos del amor. Qué fantasía, qué imaginación, qué genio poético podría prever, aunque fuese sólo aproximadamente, las potencialidades de una fuerza tal en la vida de hombres y mujeres. Si el mundo alguna vez diese a luz a lo que es una auténtica camaradería y unidad, el padre será el amor, nunca el matrimonio.

¿Qué demonios es el Grupo de Pendones?

Jueves, 24 Julio, 2008 por amorlibre

Somos un grupo en Barcelona de los que estamos interesados en amor libre y que queremos profundizar en el tema de la sexualidad, de revolucionarnos el corazón y la forma que relacionamos, y aprender mutuamente. Impresionados por the ethical slut acabamos llamandolo el grupo de pendones.

Es un taller abierto a nuevas ideas y flexible a las necesidades de cada uno. Queremos abrir un espacio de apoyo mutuo donde poco a poco vayamos superando los miedos y mejorando nuestra capacidad de dar y recibir amor y cariño en nuestras vidas cotidianas. Nuestras metas son de autosanación individual y social.

La primera cosa que me preguntan es si tenemos orgías o sexo en grupo.

La promiscuidad en si puede ser liberadora, pero a menudo da otra vez la sensación de estar cosificado en un mercado de carne, otra manifestación de nuestra sociedad de consumismo desenfrenado compensando las carencias emocionales. Aplaudimos intentos de cruzar estas fronteras. Después de miles de años de represión, moralismo y castigo sobre la sexualidad y el amor, la revolución sexual del siglo pasado nos dejó con ciertas libertades – creemos que la vida sexual y amorosa debe ser algo facil, placentero, sin culpa ni pecado, y compartible entre quienes o con cuantas queremos. Pero esa revolución ha sido también cooptada por una filosofía individualista, la de sálvese quien pueda en un mundo de escasez emocional y sexual. La liberación personal es muy limitada sin liberación social, donde cada una es responsable de buscarse la vida amistosamente. Agredidas constantemente por publicidad, nos encontramos paradójicamente rodead@s de millones de personas y con mucha dificultad en encontrar amor, un mundo de hambre fabricado. La sociedad del consumo nos manipula por el sexo, crea unas inseguridades brutales y una necesidad inagotable, dejándonos quizás más obsesionad@s por el sexo que cualquier otra sociedad de la historia. Es desagradable comer con hambrient@s, pocas veces uno puede disfrutar la conversación. Pero todos podemos caer en esta situación, y creemos que la solución debe ser creativa, colectiva, y llena de compasión, una libertad a la vez responsable y generosa. Queremos amor, cariño y sexo abundante, variado y fácil – no solo para guap@s, jóvenes, ric@s, o l@s que mejor se manejen dentro de un entorno de mala distribución del afecto. Con el fin de encontrarnos más capaces de amar, propongo sentirnos más amados. Podemos hacer eso desarrollando las herramientas necesarias para lograr ser aceptados en el campo del sexo y el amor, expandir nuestros círculos de intimidad y entre nosotras dar mimos, cariño y tocarnos. De ninguna forma pretendamos lanzarnos hacia más necesidad, deseo, o excitación. Si surgen situaciones de excitación intensa, tendremos que hablarlo bien y asumir las responsabilidades y riesgos que aportan cualquier actividad de sexo en grupo. El sexo sigue siendo un lugar de tabúes, desconfianza, miedo, e inseguridades. Para lograr un espacio sin presión de hacer nada para lo que una no se siente preparada, cada una será libre de participar, solo observar o salir de cualquier dinámica. La idea es crear un espacio de amor y aceptación donde cada una supere sus miedos a su propio ritmo, sin burla ni juicio.

La segunda cosa que le ocurre a muchos al hablar de amor libre es un ataque a la institución de la monogamia.

Las altas estadísticas de infidelidad y divorcio demuestran que la monogamia no es para tod@s, pero hace falta recordar que para muchas personas la monogamia es un cinturón de seguridad en un mar de miedo. Las relaciones sexuales en pareja a menudo son la única fuente de compartir la intimidad y recibir amor corporal, y un ataque a esta institución es recibido por muchos como un ataque personal. El deseo de que cada una de nosotras sea libre de amar a cuantos y con quienes queremos, choca con el hecho de que muchas de nosotras todavía vivimos el amor como dependencia. La monogamia es una ideología que nos ha enseñado muchos mitos – queremos cuestionar la búsqueda de la media naranja o que las relaciones que duran son más valiosas por si, pero dejando a cada una soltarse su cinturón de la forma que pueden. Muchas de nosotras soñamos con tener una vida llena de amor incondicional, cariño variado y sexo abundante, y en aprender de los fracasos y logros de las demás, ayudarnos mutuamente en esa aventura.

A través de charlas, lectura, muestras de películas y documentales, esperamos investigar temas relacionadas con sexualidad, el apego afectivo y amor incondicional y experimentarlo en nuestras vidas a través de rondas emocionales, talleres, dinámicas, y excursiones.

Si vives en Barcelona y quieres participar en el grupo de pendones, manda un mail a Brian: vagemulo |A| yahoo punto es. Empezaremos otra vez en octubre 2008.

Tratamos de:

  • Cómo superar los celos y qué hacer cuando son insuperables
  • El desapego – de dónde surge el apego y cómo superarlo
  • Economías de escasez del amor – no hay límites de nuestra capacidad de amar
  • Intimidad, Amig@s y Amantes – saliendo de los patrones
  • El consumismo y la dependencia
  • Superando formas tóxicas de relacionarse con amantes y familiares.
  • Tabúes y miedos en relación con el sexo, el cuerpo, la suciedad y el pecado
  • Sexualidad y el amor durante la historia humana
  • Monogamia, poligamia y polifidelidad, propiedad privada y afectiva
  • Sexo, lenguaje y corrección política
  • Miedo a la soledad y el rechazo, y nuevas formas de familia y comunidad
  • SIDA y HIV, enfermedades de transmisión sexual y su prevención
  • Homosexualidad, heterosexualidad y transexualidad
  • Afrodisíacos, el sueño y las Fantasías
  • Tantra y Neotantra
  • Prostitución, pornografía, y la publicidad
  • Ejercicios (en casa a solas, en pareja o en grupo) para mejorarnos como amantes
  • Técnicas de masturbación.
  • El Kama Sutra, posiciones sexuales, y cultivando variedad.
  • Lectura: Anaïs Nin, Roberto Freire, Joseph Vincent Marqués, Emma Goldman, Erich Fromm, Miguel Ruiz, Wilhelm Reich; Easton & Liszt, etc.
  • Películas: Short Bus, Sammy y Rosie se lo montan, The Weather Underground, Laborare con Lentezza, Henry y June, etc.
  • Lo que tu propones
  • Adulterio (y otras revoluciones abortadas)

    Martes, 22 Julio, 2008 por amorlibre

    Adulterio (y otras revoluciones abortadas)

    plagiado con todo morro de crimethinc y del libro amor libre

    Si la pareja monógama es el colmo de 100,000 años de amor humano, ¿por qué no podemos dar la vuelta a la esquina sin chocar con una persona que ha puesto los cuernos? ¿Por qué hay toda una industria de consejeros de matrimonio? Si todos nosotros realmente sólo deseamos encontrar nuestra media naranja, por qué no somos capaces de resistir a la mitad de las manzanas?

    Si realmente queremos saber, vamos a preguntar a una adultera. O, si las estadisticas son ciertas, quizá no hace falta y tú misma has tenido alguna tendencia a ello.

    “LOS BUENOS MATRIMONIOS CUESTAN TRABAJO”

    Crecer en un ambiente dominado por la economía capitalista nos enseña ciertas lecciones psicológicas difíciles de olvidar: Cualquier cosa de valor sólo está disponible en dosis limitadas. Exige lo que es tuyo, antes de que te dejen sola y sin nada.

    Aprendemos a medir compromiso y afecto en términos de cuánto es que los otros están dispuestos a sacrificar por nosotros, sin imaginar que el amor y el placer pueden multiplicarse cuando son compartidos. En una relación saludable, amigos y amantes se permiten mutuamente hacer, vivir y sentir más. Si sientes en tus entrañas (si no es en tu cabeza) que monogamia significa renunciar a algo (tu “libertad”, como se dice), entonces los modelos de explotación han penetrado incluso hasta en tu vida erótica.

    Todos sabemos que Los Buenos Matrimonios Cuestan Trabajo… Cuando tienes que trabajar en la monogamia, estás de vuelta en el sistema de intercambio: la economía de tu intimidad está controlada del mismo modo que la economía capitalista, por escasez, amenazas y prohibiciones programadas…

    Cuando las relaciones se convierten en trabajo, cuando el deseo está organizado contractualmente, cuando las cuentas son mantenidas y la fidelidad es sustraída – como la mano de obra a los empleados – en un matrimonio que es como una fábrica doméstica vigilada en medio de una rígida disciplina de personal y diseñada para mantener a esposas y maridos encadenados a la maquinaria de la reproducción responsables, no debería sorprender que algunos no puedan evitarlo y que también se rebelen.

    El adulterio, completamente opuesto al Buen Matrimonio, llega de manera natural, sin siquiera haber sido invitado. De pronto, te sientes transformada, despertada de ese cementerio de la pasión -ya muerta- que ha sido tu relación, para sentir de nuevo esa excitación. No deberías estar sintiendo nada de esto ¡maldita sea! e incluso es la primera vez que has sido exaltada por una felicidad pura y no forzada… Oh, el dulce optimismo de algo nuevo, algo que todavía no es predecible… Es como si la sorpresa, el riesgo, el gozo, la satisfacción fueran de nuevo posibilidades genuinamente imaginables. ¿Quiénes, si pudieran sentir lo que están sintiendo ahora mismo, podrían exigirte que te resistieras a ello?

    “LA HONESTIDAD ES EL MEJOR PRINCIPIO”

    La sociedad, personificada por tu desafortunado esposo, le exige a la adúltera ser honesta y franca en todo, cuando en realidad simplemente la condenará por ello. Intenta asegurar su acatamiento mediante interrogaciones de rutina (“¿quién era ése en el teléfono, querida?”), vigilancia (“¿crees que no me di cuenta de cuánto tiempo pasaste hablando con él?”), búsqueda y ataque (“¿y qué demonios debo suponer que es esto?”) y tácticas más serias de intimidación: la expulsión del único hogar y comunidad que probablemente ella conozca. La adúltera, a quien le gustaría poder decir la verdad, es forzada a utilizar el Cociente Miseria para calcular si puede permitirse a sí misma decir o no la verdad. El Cociente Miseria indica: divide tu infelicidad actual por las nocivas consecuencias de enfrentarte a ella, multiplícala por tu temor a lo desconocido, y luego piensa dos veces acerca de si es realmente necesario actuar.

    Lo que está faltando a nuestra sociedad es la sabiduría de comprender que decir la verdad no sólo es responsabilidad de quien la dice. Si realmente quieres saber la verdad, debes hacérsela fácil a las personas para que te la digan, debes ser realmente comprensivo y estar listo para lo que pueda llegar a ocurrir, y no exigir respuestas a tus “justas” preguntas o jugar al policía bueno/policía malo… Lo único que ello puede conducir es a una acción evasiva o, en el mejor de los casos, a que la víctima de tu interrogatorio encuentre formas de mentirse a sí misma como a ti. Ni nuestra sociedad ni sus cornudos y cornudas están listos para la revelación de la verdad que la adúltera tiene para ofrecer y que sólo se encuentra segura en los protectores oídos de su amante ilícito.

    “LAS PERSONAS RESULTARÁN LASTIMADAS”

    Inevitablemente, a pesar de las mejores intenciones y los más secretos planes de la adúltera, las personas resultarán lastimadas. Pero más importante es saber que las personas ya estuvieron lastimándose, sólo que de un modo invisible, en el impuesto silencio doméstico de la “familia feliz”. O de lo contrario, en un principio no hubieran sido necesarias medidas tan drásticas para que los corazones muertos volvieran a latir.

    ¿Sería mejor que las rutinas e ilusiones del matrimonio continuaran sin ser jamás perturbadas, y de este modo el tedio de todos pudiera continuar rumbo al amargo final?… Por supuesto que en lugar de engañar podrías haber ido a un consejero matrimonial, haber sido “honesta” con tu cónyuge en lugar de serlo contigo misma y alejarte de los nuevos horizontes que viste comenzar a nacer en los ojos de tu posible amante, intentar alcanzar una aceptable imitación-sustituto de felicidad con tu pareja legalmente reconocida o recurrido a automedicarte con una sesión de televisión o Prozac…

    “¿QUÉ PASARÁ CON LOS NIÑOS?”

    Esto exigen los guardianes de la burguesía cuando oyen acerca de otro matrimonio en peligro por una aventura amorosa, aterrorizados de que ellos sean los próximos de la lista.

    Bueno, ¿y qué pasa con los niños? ¿Crees que puedes proteger a las nuevas generaciones de la trágica tensión que existe entre la complejidad del deseo y la simplicidad de las prohibiciones sociales sólo por respetar tus propias órdenes? Si sofocas tus aspiraciones de felicidad, terminarás sofocando a tus hijos tanto como a ti misma. Tus niños se beneficiarán si crecen en un mundo donde la gente se atreva a ser honesta con lo que quiere sin medir las consecuencias. ¿Preferirías que aprendan a aplastar sus propios deseos y reducirlos a chatos recuerdos de vergüenza y remordimiento, como tú lo haces?

    Y es interesante destacar que la monogamia de la familia nuclear, que autoproclamados jueces protegerán del asalto implícito que supone el adulterio, es la misma que sustituyó a las más amplias, fluidas y extendidas estructuras familiares del pasado. En opinión de muchos, los niños eran mejor cuidados y sus padres disfrutaban de mayor libertad. ¿Podría ser que el adulterio sea una ciega y desesperada acción de último recurso, de entre las rejas de las relaciones contractuales, para reivindicar la comunidad extendida que una vez fuimos…?

    EL ADULTERIO ES LA FIEL OPOSICIÓN AL MATRIMONIO”

    Finalmente, el adulterio sólo es posible porque las preguntas que él mismo realiza quedan sin responder. Al igual que la liberadora de productos, la amotinada y la suicida, la adúltera sólo hace media revolución: viola la ley y la costumbre autoritaria pero de tal manera que ellos permanecen en el mismo lugar y siguen determinando sus acciones, sean éstas de obediencia o de rechazo. Sería mejor si realmente expusiera quién es y qué quiere para el mundo entero, sin culpa ni remordimiento… Luego, su propia lucha podría ser el punto de partida para una revolución en las relaciones humanas de las cuales todos se beneficiarían, y no simplemente un destello de pasión insurgencia aislada que podrá ser aplastada antes incluso de ser consciente de sí misma.

    Protejamos y defendamos a la adúltera de la vergüenza que le impone esta sociedad, sea cuando sea que ella dé este paso, para que efectivamente lo pueda realizar: ella actúa -como lo hacemos nosotros- impulsada por una pasión que arde inextinguible por un mundo nuevo.

    Relaciones Abiertas

    Lunes, 14 Julio, 2008 por amorlibre

    Traducido con permiso de la autora del Redefining Our Relationships por Wendy-O’Matik

    Relaciones Abiertas

    Aunque pretendamos ser monógamos, la mayoría hemos sido no monógamas en algún momento dado, o un ligue de una noche o en una relación sin compromiso. Incluso si una relación no se transforma eventualmente en algo mas serio, la mayoría hemos contemplado que puede valer la pena y tener importancia en sí. Cuando no estamos en una relación seria, podremos saltar de persona en persona hasta que encontremos lo que buscamos. Cualquier persona que dude las relaciones abiertas puede repasar su propia vida sobre los momentos en los que más de una persona fue aceptable y valiosa. Por ejemplo, justo después de la rotura de una relación duradera, a menudo elegimos probar algo de flirteo, breves relaciones sin compromiso, pero nada demasiado intenso.

    No pretendo decir que todos somos por naturaleza no-monógamos. Yo creo que yo si lo soy, pero no es algo factible para la mayoría de personas que conozco. Al final, es una opción personal. Soy activista del corazón. Parte de mi revolución personal es mantener mi derecho de demostrar y compartir intimidad abiertamente con otras personas. Mucho antes de que me considerara una persona “alternativa”, tenía claro que no pensaba, actuaba, ni sentía como la gran mayoría de  alrededor. Antes de entender lo que era la conformidad o el estatu quo, tenia una fuerte creencia interna que valoraba mis diferencias y no pretendí ser normal.

    Entonces, como adolescente, tenía que empezar el proceso cognitivo de redefinir todo lo que me afectaba al nivel personal. Ser no-conformista tenia menos que ver con no seguir a las masas y todo que ver con organizar mi vida por mi misma, independientemente de los juicios de los demás. Recuerdo que ya a la edad de 9 años, fui consciente de que chicos y chicas me atraían de la misma manera. Si yo hubiera seguido las normas sociales, nunca podría haber descubierto ni explorado mi identidad sexual.

    “Salir del armario” como una persona no-monógama ha sido más difícil que hacerlo como bisexual. Hay momentos que te gustaría mantener privada tu vida intima, el desafío es no caer en un mundo de mentiras y secretos….

    La sociedad hará todo para encerrar tu vida, decirte como debes parecer, como debes sentir, que metas tener en la vida, como debe ser tu futuro. Algunos de estos decides de mantenerlos, otros tendrás que descartarlos.

    Pero en última instancia tienes tu la opción de definir tu vida y las relaciones como te gustaría tenerlas. Si no honras a tus elecciones, y la responsabilidad integral que implican, nunca sabrás tu potencia verdadera.

    Pregúntate:

    Una relación ideal para mi, ¿cómo sería? ¿Cómo puedo deshacerme de las ideas que me han inculcado de como son las relaciones y cómo deberían ser? ¿Cómo puedo amar independiente de las normativas dictadas por la sociedad, y basarlo en mis propios deseos y valores? De hecho, ¿cómo es una relación “normal”? ¿Qué tipos de modelos de conducta tengo yo para las relaciones alternativas y radicales?  ¿Cuáles son mis limites, auto-impuestos o no? ¿De qué tengo miedo?

    ¿Por Qué Tener Una Relación Alternativa?

    Domingo, 6 Julio, 2008 por amorlibre

    Traducido con permiso de la autora* del Redefining Our Relationships por Wendy-O’Matik

    He pasado gran parte de mi vida luchando con una conclusión inevitable – que no soy monógama, soy incapaz de lograr no sentir amor a mas de una persona, incapaz de mantener mis deseos encarcelados. Conceptos como “traicionar”, “poner los cuernos”, “fidelidad a una sola persona” siguen confundiéndome y alienándome. Siempre he disfrutado de múltiples personas por varias razones. Soy una mujer dispuesta a guardar mi libertad ferozmente, no pienso limitarme por una relación monógama donde una sola persona tiene que llenar todos mis deseos y necesidades.Volviendo a definir la relación, he aprendido tanto sobre mi misma como sobre mi pareja. He aprendido que en realidad, no puedo depender de una persona de ser la fuente de todo en mi vida. Nadie puede ser mi todo, por esto tenemos amigos y familia y por que buscamos con otros tener relaciones que nos nutre. Estas relaciones nos alivian la presión puesto sobre mi pareja primaria de cumplir todas mis necesidades. De esperar mi pareja de cumplir todas estas cosas es injusto y poco realista – nos quita la ilusión cuando esta persona no lo hace.Quiero ser explicito desde el principio que este libro no se trata de comparar las virtudes y problemática de la monogamia comparándolo con la no-monogamia. Prefiero escribir sobre lo que he vivido y experimentado – las relaciones abiertas. Creo profundamente que las relaciones abiertas reducen los riesgos que acompañan la interdependencia insalubre. Relaciones abiertas nos invitan a luchar en contra de nuestros sentidos de celos o posesión. Sin seguir el guión que hemos recibido de los padres, la sociedad, o Hollywood, nos comprometemos a una relación que puede acabar destrozando la base de conformidad y el status quo. Implica volver a definir y construir la relación basado en tus necesidades y tus valores. Amar abiertamente y libre hoy en día es un acto político.

    Haz una visión de tu relación ideal, reestructura tus creencias, añade otra dimensión a una relación de amistad, imagina mil maneras de hacer el amor a ti misma y a cualquier persona querida. Y si te apetece, inventa de nuevo tu genero, preferencias sexuales y orientación sexual.

    Deja tu imaginación volar, imagina la pareja mas salvaje, la pareja ideal. Evita el aburrimiento saliendo de la rutina y volviendo a crear nuevos niveles de compromiso. Confronta tus deseos verdaderos en la vida en preguntarte que es lo que exactamente quieres de las conexiones que haces, y aclarar tus deseos a todos involucrados, amigos, amantes, y parejas. ¿Has soñado con vivir con una pareja, o un par de parejas? ¿Prefieres vivir sola y tener varias relaciones exteriores profundas y manejar pasar tiempo con todas en momentos distintos, como lo manejas con tus amigos? Se puede hacer. Si lo dudas que puedes manejar la no-monogamia, pues no te va a salir bién. Si crees en la libertad de los deseos y que estas determinada a seguir el camino que indica tu corazón, todo es posible. Todos las parejas i implicados tienen que llegar al consenso para que una relacion abierta tira delante.

    Una relación abierta te permite ser un mejor amante a ti misma tanto como a los demás. Abre tus percepciones y te ayudará a manejar la realidad del ser humano, que es buscar amor, dar amor, y recibir amor repetido en muchas formas y con muchas caras.

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    * En un mail:

    > From: wendy-o matik
    > Subject: [RE]translating excerpts of redefining our relationships
    > To: vagemulo@yahoo.es
    > Date: Sunday, 6 July, 2008, 12:28 AM
    > Hi Brian,
    >
    > Thank you for your interest in my book. I am the author and
    > self-publisher of Redefining Our Relationships. I am always
    > very open to individuals interested in translating and
    > sharing my story and lifestyle with others. You have my
    > permission to translate what you like for your project.
    >
    > If possible, please send me a copy of your project, as I
    > have Spanish speaking friends here that I could share it
    > with. My address:
    >
    > 5543 Claremont Ave. #1
    > Oakland, CA 94618
    >
    > It is my hope that some day, despite distance, language,
    > and culture, we can join forces in this revolution for
    > love, peace, justice, and equality across the globe.
    >
    > Radical love & solidarity,
    >
    > Wendy-O Matik

    Inspiradas por The Ethical Slut

    Sábado, 5 Julio, 2008 por amorlibre

    Hola, bienvenidas a el weblog del grupo de pendones de barcelona. Nosotras nos llamamos Brian Y Vero. Inspiradas por la muy buena documentacion que nos llega desde EEUU, sobre todo the Ethical Slut, pero tambien por Redefining Our Relationships y Love without Limits, hemos decidido dedicarnos a preparar documentacion en castellano con el fin de tener una guia practica a relaciones multiples y todo tipo de pendoneo responsable. Esten muy bienvenidas tus comentarios y criticas, pero sobre todo, cuentanos tus experiencias personales, sobre todo lo que hemos experimentado a nivel emocional. La idea es de compilar una mezcla de ideas originales y las experiencias personales que permiten transmitirlo al nivel emocional.